Guatemala

En 2009 ya habíamos tenido el placer de visitar este maravilloso país, por lo que con un viaje tan largo por delante hay que hacer algunas opciones y pasar por Guatemala un poco mas rápidamente fue algo que decidimos, aunque con mucho pesar.

No en tanto, nuestro paso por Quetzaltenango (Xela) y por Antigua serán inolvidables.  La primera, a pesar de haber sido solo por una noche, será siempre recordada por una noche muy agradable, super bien pasada, en una conversación muy interesante con unos chavos padrísimos y super activos que nos contaron su historia de vida (tal vez la contaremos en un futuro post) y Antigua, obviamente quedará en nuestros recuerdos, primero por su belleza increíble que ya tan bien conocíamos, pero sobretodo por haber sido el primer lugar donde comenzamos a vender nuestro “artesanato”.

A pesar de no haber podido (re)disfrutar de la belleza increíble de este maravilloso país, como recordar es vivir, decidimos darles a conocer un poquito de nuestro viaje de 2009, que en esa altura nombramos Sakbeh (que en Maya significa Camino Blanco) y que ahora tiene su secuela en 1000destinos, pues, a pesar de en moldes completamente diferentes, fue tal vez ese viaje el primer “click” que dejó salir el coraje necesario para emprender la locura en la que estamos hoy.

Entonces aquí va

Destino Panajachel – Cruzar la frontera con Guatemala

Nos despertamos bien temprano e hicimos una hora y media de kayak explorando el Lago Tziscao.

Fuimos también al Lago Internacional donde pisamos por primera vez suelo guatemalteco.

Partimos entonces para los “Cinco Lagos” donde tomamos el desayuno.

Dejamos entonces el parque natural de los Lagos de Montebello y partimos ahora sí en dirección a Guatemala. Pasamos el puesto fronterizo mexicano sin sellar el pasaporte, pues la frontera con Guatemala estaba todavía a algunos kms y como no había ningún alto obligatorio, pensamos que en la misma frontera de Guatemala es donde sería necesario proceder a los debidos tramites… pues error… si era ahí… lo bueno fue que en el lado guatemalteco solo nos avisaron que para la próxima debíamos recordar de cumplir con ese trámite, pero bueno… el mal ya estaba hecho y no hubo repercusiones… vamos a esperar para ver lo que nos espera de regreso a México.

En la frontera tuvimos que fumigar el carro y presentar toda la papelería relativa al paso del vehículo… todo en orden… pasamos sin problemas… uff.. “prueba superada”

El próximo destino era entonces Panajachel o como es conocido en Guatemala “Pana”, donde llegaríamos después de recorridos alrededor de mas de 200 km por la Panamericana CA1.

Al recorrer la ciudad en busca de hotel, encontramos la posada San Rodrigo, con bellísimas vistas al Lago Atitlán con los volcanes San Pedro, Atitlan y el Tolimán de fondo.

La puesta de sol, acompañado de unos mojitos y un ligero ceviche de camarones fue bastante relajante.  De ahí seguimos en busca de la cena… unos camarones al ajillo y un lomito también al ajillo, fueron una delicia gastronómica.

La noche acabó en el Pana Rock, el Hard Rock acá del lugar, con música en vivo y con un escenario muy agradable, pues el interior del bar era mitad de un autobús escolar, o como los llaman aquí después de transformados, “pollaros” guatemaltecos.

Santiago de Atitlán y llegada a Antigua Guatemala

Había todavía algún tiempo disponible por lo que rentamos una lancha solo para los dos y fuimos a visitar el Lago Atitlán. Por 350 quetzales, nos llevaron a visitar Santiago de Atitlán, unas aguas termales y, como ya no había tiempo, pues aun teníamos que ir hasta Antigua, regresamos a Panajachel.

Santiago de Atitlan es una villita bastante pintoresca.  Aquí se habla el dialecto Tzotzil, mientras que en Panajachel se habla el Kaqchiquel.  Aquí pudimos encontrar varios tipos de artesanía y, de nuevo, salimos con los bolsillos mas vacíos.

Fuimos a visitar la ciudad en los famosos tuk-tuks.

Nuestro guía Pedro nos llevó hasta el mirador, donde pudimos observar a las mujeres lavar la ropa exactamente como hacían en el tiempo de los Mayas (no usan detergente, sino una planta que recogen en las montañas, a la que llaman de “ceniza”); fuimos también a visitar una aldea enterrada por una avalancha derivada de un huracán que ocurrió en 2005 y que trajo un deslave que barrió toda la costa del volcán Tolimán.

Pudimos observar aún un lugar donde en 1990 la población se levantó contra los militares y contra los constantes secuestros y crímenes realizados tanto por los militares como por la guerrilla y donde, fruto de ese confrontamiento, murieron 13 personas.  En ese dia fatal de 5 de Diciembre de 1990, se dio inicio a la paz entre las dos partes, esto, 6 años antes de que se iniciara la paz en la ciudad capital.

Tuvimos también la oportunidad de visitar el Maximón, o San Simón, o bien, Rilaj Maam, en Maya.

Esta figura es guardada por un miembro de una cofradía y todos los años cambia de casa.  Es costumbre que quien lo visita ofrezca cigarros o ron, o bien dinero que es usado para llevar a cabo una gran fiesta que puede durar varios días.

En esta casa fuimos recibidos por unos compañeros que ya estaban bastante ebrios , pero que nos recibieron bastante bien, a pesar de que sus intentos de explicación fueron bastante imperceptibles, pues creo que creen que el Maximón no debe beber solo estas tales ofrendas y entonces, insisten en acompañarlo.  El Maximón está siempre fumando y el chaman va cuidando que la ceniza del cigarro no lo queme… impresionante… básicamente un santo que bebe y fuma y que es adorado  por la comunidad…

Después nos dimos un chapuzón en el lago en un lugar donde el agua salía de la pared (piedras) impresionantemente caliente… muy agradable, aunque el oleaje hacía que de vez en cuanto pescaramos unos buenos escalofríos, pues el agua restante del lugar estaba friesita.

Regresamos a Panajachel y agarramos camino a Antigua.  Con una que otra equivocación por el camino, llegamos a nuestro objetivo aun de día… perfecto.


Mulheres lavando a roupa
barcos no lago São PedroMaximon e o seu "xaman"O nosso Tuk-tuk e os nossos guias

La ciudad, de estilo colonial, está muy bien conservada y nos recibió muy bien.  Cuando preguntamos al primer policía que vimos, la dirección de un hotel, imagínense que en vez de que nos indicaran el camino nos escoltaron hasta el lugar.  Ya saben, “cuando la limosna es grande, el pobre desconfía”, pero aquí el objetivo fue mismo ayudar y fue impresionante que a través del radio comenzaron a preguntar si había alguien que conociera el hotel Palacio Chico, y ahí llegó entonces una moto con 2 policías que nos llevaron directamente hasta la puerta del hotel… por lo tanto, la recepción de más alto nivel y con honras de estado jejejeje

El día estuvo cansado y, después de una rica cenita en el restaurante “Las Antorchas”, dimos un breve paseo por la ciudad, y luego a descansar.

Antigua Guatemala

Muy al estilo de San Cristóbal de Las Casas, pero con mucho más extranjeros, no propiamente turistas, sino mas bien personas que escogieron aquí radicar y que tienen su restaurante, o su café, o su bar, o simplemente van disfrutando de la ciudad o siendo guías de algunos recorridos fantásticos que ofrece la zona… nosotros iríamos más adelante a aprovechar uno de esos recorridos… subiendo al volcán Pacaya…


Um abraço da Guatemala
TalhoZ1012487Z1012490Yuca, azeitonas e mojitos num restaurante cubanoZ1012472Una copa de vinoBoa noite a todos...

Así visitamos la ciudad, conociendo algunos de sus rincones… hicimos una especie de rally de tascas y, de restaurante en restaurante, de bar en bar, de café en café, fuimos degustando nuevos sabores y conociendo varias personas… maravillas de la temporada baja… por un lado, no todo está abierto, pero por otro lado eres tratado como único.. y muchas veces eres en efecto el único cliente, lo que hace que los dueños se acerquen a ti y te cuenten sus historias y sus vidas, muchas veces muy interesantes… una copa de vino aquí, un mojito ahí… un cafesito allá… y una botanita acullá… restaurantes cubanos, árabes, italianos, franceses, mexicanos… solo faltaba un portugués…

Volcán Pacaya

Después de una pequeña explicación por ahí de las 10 de la mañana, salimos para la mas grande aventura de este viaje…

A una hora y media de Antigua se encuentra el parque natural Pacaya, donde de mochila en las espaldas, comenzamos una caminada de casi dos horas para llegar hasta el volcán Pacaya… ahí montamos las tiendas ya casi de noche y subimos un poco mas hasta donde estaba la lava…

Con una guía canadiense (Gracias Sophie), dos holandeses (Walter y Else), un estadounidense (Rick), una dinamarquesa (Janet) y sus queridos portugués y mexicana… este grupo multinacional llegó allá al destino más deseado… las rocas por donde pasábamos estaban aún calientes… el calor de la lava se sentía de acuerdo al viento… estuvimos a 2 metros de ríos de lava increíbles y la visión de estos ríos de lava durante la noche es de una intensidad fantástica… pudimos incluso asar unos bombones directamente en la lava… J

En este caso, una imagen vale mas que mil palabras y, estas imágenes realmente dicen todo…


Último briefing
O ínicio da penosa subidaEste bastão de caminhada alugado a um puto da aldeia por 5 quetzales (0,30EUR)  foi o melhor dos investimentosMontando Acampamento... antes da ultima subidaGrupo de dia descendoVolcán ÁguaO grupo já quase a chegar à lava... nesta altura já eramos os únicos nas redondezas do vulcão!!!!!!!!!Espectacular!!!!!!!!!Monte Pacaya incandescenteMonte Pacaya, a lava e a LuaJá na descidaJá um último vislumbre do Pacaya... o acampamento estava a 100mRegressados ao acampamento com o vulcão Água como cenárioPreparando o JantarDespertar com os vulcões Água, Fuego e AcatenangoUm abraço do Pacaya

Habiendo regresado al campamento, dígase el lugar donde montamos la tienda porque solo estábamos nosotros y nadie más, en un pequeño pedazo de tierra volcánica más o menos plano, bajamos del volcán y subimos a este lugar… Pero después de esta subida a cenar (arroz con verduras calentado en una pequeña hornilla a gas, acompañado de un vino tinto de paquete delicioso), la cena fue un verdadero manjar… para terminar, como digestivo una botella de Finlandia completó la noche… NOTA; gracias a nuestra guía cargamos los fierros de una tienda y la cubierta de otra, por lo que al final terminamos por dormir siete en la misma tienda… debe ser la crisis…

Rio Dulce – Guatemala

Hora de despertar: 6AM…. había que desmontar el campamento y aún teníamos un largo recorrido de descenso, y como teniamos que entregar al “gringo” a tiempo para tomar el avión, nos levantamos muy temprano y regresamos a Antigua… dejando atrás una delicia de la naturaleza y una experiencia inolvidable para cada uno de nosotros…

Ya de nuevo en nuestro Jeep, seguimos en dirección a un pequeño paraíso escondido llamado Rio Dulce… destino: El Tortugal.. Un pequeño hotel al que se llega solamente de barco…

Básicamente, este lugar que tiene conexión al mar del Caribe, es una enorme marina natural donde centenas de barcos que vienen de los más distantes lugares del planeta “estacionan” sus veleros y yates… Nosotros estacionamos el carro y fuimos de lancha… no es que seamos pobres y codos… es solo que nos gusta ser diferentes…


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